31 ene. 2012

26 ene. 2012

Lloviendo

Llueve.

- Menos mal – se dijo. Sabía que la lluvia surtía en él un efecto de bálsamo apaciguador y era lo que más necesitaba en aquellos momentos.

20 ene. 2012

Fauna entre los cristales

Se esmeró como nunca para preparar la cena en su apartamento, cena para dos. Daniel había pasado la mañana del sábado limpiando y ordenando porque tenía todo patas arriba y quería causarle una buena impresión. Su trabajo le había costado, pero había conseguido robarle la novia a su colega Ricardo, y se sentía como nunca ahora que la veía enamorada. Aquella cena sería el principio de una vida nueva, estaba convencido, así que puso la música bien alta para que nada le entretuviese mientras terminaba de dar los últimos toques a la vieira, al besugo al horno, al pastel de manzana (recetas de la abuela) y mientras preparaba la mesa (mantelería bordada de Camariñas, cerámica de Sargadelos, cristalería de Bohemia, cubertería Cruz de Malta: lo mejorcito que guardaba de su madre para una ocasión especial). Un Alvariño seguro que iría bien, a pesar de que sabía que Anna apenas lo probaría; él le enseñaría cosas buenas...  Se vistió con su traje nuevo, encendió las velas un par de minutos antes de las nueve, cambió el cd por uno más romántico, bajó el volumen y comenzó la espera. Ella siempre tan puntual, no tardará, se dijo.

15 ene. 2012

Claudia Schiffer

Como si estar ingresada nuevamente en el hospital fuese un pasatiempo más, o no algo suficiente para merecer un poco de tranquilidad y paz, aquella estancia (frecuente en mi situación) se estaba convirtiendo en toda una odisea. Había llegado tras otro susto, los ya conocidos síntomas que me provoca la angina de pecho, y que me habían cortado de raíz el viajecito que estaba realizando. Quizá el verano en que los incendios forestales parecían seguirme allá a dónde iba, y, por si aquello fuera poco, al salir de allí siguieron tras mis pasos. Mejor que lo olvide...

9 ene. 2012

Sin dedal

Mamá tenía una vieja máquina de coser. Ni recuerdo cómo era. Sólo sé que era vieja, muy, muy vieja, tanto... que mi papá decidió comprarle una por su cumpleaños, cuando vivíamos en la casa de Virreyes. Porque mi mamá no había aprendido costura, pero cosía muy bien. Así que, unos días antes del cumple, papá nos llevó a las tres a una enorme tienda en que vendían máquinas y los muebles de las máquinas. Le compró una Singer de color crema, muy bonita. Mi hermana y yo elegimos el mueble: el más bonito de todos, el que en vez de dos cajones (uno a cada lado) tenía cuatro. El día indicado se la trajeron y le habían puesto un enorme lazo de regalo.

5 ene. 2012

En el fútbol


Todavía trabajaban en el Bar Azul, pero creo que yo ya había nacido. La verdad es que no puedo acordarme: debía ser aún un bebé...

Una tarde, José, el Pelado, pidió permiso para ir al fútbol. Había conseguido una entrada para ver al Boca y al River y no se lo quería perder. Y allá se fue...

1 ene. 2012

Tecleando


De vez en cuando íbamos a visitar a otros familiares. Vamos a ver a los primos tal y cual... La verdad es que una acababa perdiéndose entre las ramas de tan extenso árbol genealógico, pero lo que importaba era ir de paseo y divertirse. ¿No te acuerdas de la tía y los primos?, por supuesto que no me acordaba. Seguramente ellos me habían visto a mi por última vez cuando estaba aprendiendo a caminar ¿cómo me iba a acordar yo de ellos ahora que ya iba al colegio?

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