24 dic. 2012

El acantilado (Mikel)

Cuando llegó la noche, le pedí que entrase él primero en la habitación. Yo fui después, vestida con un pequeño picardías negro que tenía guardado para alguna ocasión especial, y que sabía que poco tiempo llevaría encima.

Alrededor de la cama, velas aromáticas encendidas iluminaban el cuarto.

20 dic. 2012

Sinceramente

Desde dentro, con agradecimiento y emoción, tan solo un pequeño reconocimiento a vosotros...

6 dic. 2012

José, el Pelado

Desde luego que eran otras épocas...

El Bar Azul no era simplemente el lugar de trabajo de José, el Pelado, sino que también era su vivienda. En la parte alta del negocio había un pequeño habitáculo en el cual dormía y al que solamente se podía acceder a través de una escalera de mano. En realidad era una especie de almacén de mercancía, pero por aquel entonces no podía permitirse otros lujos y los socios estaban de acuerdo en que él viviese allí.

Muy poca gente se podía permitir el lujo de tener un auto. Los medios de transporte más habituales eran el autobús (ómnibus, colectivo... no importa el nombre) y, en casos contados, el tren.

12 nov. 2012

La araña

Se revolvía la araña en su tela
Y cuánto más lo intentaba
Más difícil lo tenía

Escupía los hilos de su seda
Y en ellos más se envolvía
Quería alcanzar a la mariposa…

21 oct. 2012

Verdad o Mentira

Le decían "esa". Las mujeres del pueblo la miraban por encima del hombro y ni siquiera se molestaban en llamarla por su nombre. "Ahí está esa otra vez", "esa está loca", "niños, ni se os ocurra acercaros a esa"... En realidad se llamaba Vanesa, pero ellas habían decidido que no se merecía tener un nombre completo.

16 oct. 2012

Sangre en las manos

Acurrucada, encogida en sí misma, con los ojos cerrados de los que ya no brotaban más lágrimas…(no podían, no existían…, se le habían terminado), rotas sus vestiduras, su piel y su alma… esperó asustada a que los pasos dejaran de oírse allá, a lo lejos.

Cuando ya no se oía nada, solamente su corazón latiendo desgarrado y el silencio que sólo el dolor puede emitir, separó los brazos de su cara y miró a un lado y a otro para asegurarse de que por fin estaba sola, de que allí ya no había nadie más que ella.

La mente en blanco. Su cuerpo de niña manchado, ultrajado…

12 oct. 2012

Puntos cardinales


Al Norte
Seda en lo más alto
Que tejen mis dedos
Se enreda y desliza entre ellos

26 sept. 2012

De casta le viene al galgo

No sé de qué te extrañas, le dije a mi madre.

La verdad es que conociendo a mi prima, aquello no me sorprendía en absoluto. Era escuchar la historia y venirme a la cabeza un completo “manual de fechorías” infantiles y juveniles, recuerdos de travesuras (algunas incluso finamente maquiavélicas) que merodean por mi memoria desde aquella época; y su niño más pequeño ha salido calcado a su madre.

8 sept. 2012

Se acordaron de su madre


Y allí estaba. Después de la catástrofe..., después de haber causado tantos problemas..., después de que se acordaran de su madre... (¡ups! ¿tiene madre?). 

26 ago. 2012

¿Meigallo?

Hace unos cuantos años..., cuando todavía se podía pensar en encontrar un sitio para dejar el coche en el aparcamiento de la estación de autobuses, ocurrió algo que me hizo cambiar la forma de ver algunas cosas.

19 ago. 2012

Cuestión de peso

La secretaria me devolvió el impreso después de revisarlo:

- Tienes que elegir un instrumento...

9 ago. 2012

Guarden silencio

Cuando la niña nació, la familia se puso de acuerdo para no ir todos juntos a ver a la madre y a la pequeña. Era el primer retoño de una nueva generación, la primera bisnieta, dirían mis abuelos...; el primer hijo nacido del gran grupo que éramos los primos hermanos, aunque la que acababa de ser madre no era ni la mayor, ni la segunda, ni la tercera en edad... Por eso aquella niña siempre fue tan especial.

3 ago. 2012

Leo

Llevaba años viviendo allí, y yo nunca le había visto. Debía de ser el único que no se pasaba la tarde en el parque o el polideportivo. Ni siquiera sabía que existía; sin embargo, la vida de mis chicos y todos los del barrio estaba muy ligada, lazos muy fuertes... Y un día supe que un niño llamado Leo vivía en aquella casa. 

26 jun. 2012

Madurando

Han pasado muchos años desde que papá y mamá se divorciaron. Yo era pequeño aún, y aunque entendía lo que estaba sucediendo, me dolía mucho cada vez que papá me decía que iba a venir a buscarme..., y después no aparecía. Es verdad que cuando me llevaba a su nueva casa, me prometía cosas y me dejaba hacer todo lo que yo quería, incluso todo aquello que mamá siempre me había prohibido (yo sabía que no estaba bien pero ¿qué?, quería hacerlo y punto; y papá me dejaba). Eso sí, las promesas acababan siempre de la misma manera: como si nunca él hubiera dicho nada al respecto; algo así como cuando me dijo que me llevaría a Manzaneda a ver la nieve... Según él, durante tres años consecutivos no cayó un copo de nieve en la estación invernal. Al final, acabé dándome cuenta del engaño.

4 jun. 2012

Al escritor

Mudo, el escritor pasa los días.
No fluyen de dentro las palabras.
O sí; pero, mudo, se las calla.
¿Qué dolor tan hondo hace sangrar su alma?

21 may. 2012

Vidas como las demás

Después de tantos años, conocen muy bien en qué lugar les conviene pasar la noche. Rara vez se decantan por el albergue; tan solo si el tiempo inclemente amenaza de mala manera, o si alguno de los dos se encuentra muy enfermo. No lo han jurado por escrito ni con palabras (cuidarán siempre el uno del otro, en lo bueno y en lo malo, en la riqueza, que saben que no habrá, y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad... hasta que la muerte los separe), pero con sus miradas se entienden y esas son más válidas que cualquier papel firmado, incluso más que un juramento de sangre. Prefieren dormirse mirándose a los ojos, da igual el rincón de la ciudad, el parque o el puente; mañana será otro día y así, día tras día, viven sus vidas tal y como lo han elegido.

11 may. 2012

La guerra de las niñas

Aunque alguna vez nos escapábamos, como cualquier niña o niño de nuestra edad, lo habitual era que estuviésemos jugando siempre en la acera delante del bar. Allí, desde dentro, nuestros padres podían vigilarnos a través del ventanal mientras ellos trabajaban. De todos modos, lo de escaparse era cosa rara, y previo "pedir permiso" para ir a jugar junto al colegio; alguna vez nos adentrábamos un poco más allá, en la zona más desconocida, junto al río. Y aún así, pocas veces, porque estar frente al bar parecía interesante para los demás, y siempre venían hasta nuestra acera.

2 may. 2012

A mis amigos


Hace prácticamente un mes que no escribo. Tampoco he pasado por otros blogs. Mi salud no me lo permitía y todavía estoy en recuperación. 

No sé cuánto durará este proceso y no quiero forzarme, no debo hacerlo. Pero todos y cada uno de los días, cada vez que peino mi melena larga plateada, me acuerdo de mis amigos en los blogs y en internet, y, pasito a pasito, como un bebé que aprende a caminar, voy progresando y esperando poder volver pronto... muy pronto, aunque no sepa cuantificar ese tiempo.

Un fuerte abrazo.

Carmen.

9 abr. 2012

Alegría

¡Qué alegría volver a verte!

Te has bajado del coche, has cerrado la puerta, te he llamado y enseguida has cruzado el jardín para acercarte a mí.

2 abr. 2012

Tras el telón

Se acabó la función. El brillo de sus ojos se ha apagado. Ya no quedan lágrimas.¿En dónde se perdió la mujer fuerte que un día fue?

¡Arriba, levántate y anda!, le grita una voz que reconoce suya desde dentro de su cabeza.

26 mar. 2012

Bajo su sombra

En lo alto de la colina se mostraba al mundo un hermoso roble. El sol, el viento, la lluvia... todos los elementos lo admiraban y respetaban como grandioso y noble ejemplar que era. Otros árboles tenían que conformarse con lugares menos favorecedores. Pero las cosas eran así, y así tenían que ser. Sin embargo, aquel roble escondía en sus entrañas círculos de cortezas de su pasado que le atormentaban y no le abandonaban ni en los malos, ni en los buenos momentos.

18 mar. 2012

Volver


No querías volver, pero finalmente estás ahí, delante de la pesada losa; y sigues pensando en cómo fuiste, en aquel entonces, capaz de moverla. Observas con atención y te das cuenta de que nadie ha tocado nada, sabes que nadie siquiera ha reparado en ella, nadie se ha fijado, y de que tu secreto está a salvo. Sigue allí, dentro de ese pozo, muerto y descuartizado, tal y como hace tantos años lo has dejado, y sabes que desde entonces no ha podido hacer más daño a nadie. Tan solo podría hacerte daño a tí, si alguien descubriese la losa, si alguien la moviese, si alguien llegase a saber algún día lo que le has hecho. Y lo peor de todo es pensar que quizá nadie nunca llegase a saber lo que él te hizo a tí, la razón de por qué lo acuchillaste con saña, con rabia, con ese dolor que aún no cesa, que no te deja ni te dejaba vivir; la razón de por qué le cortaste en trocitos, ya ni sabes cómo, y lo metiste ahí adentro. Pero es muy posible que nunca nadie sepa nada, pues nadie le ha echado en falta; por algo sería... Ahora, delante de la losa en el suelo del patio, te siguen temblando las delgadas piernas, los largos brazos; tiemblan tus manos, tu cuerpo de niña, con tu camisa blanca, con los zapatos negros, con tu pelo largo sujeto por una hebilla, con la corbata a rayas  y la falda azul del uniforme del colegio... Han pasado tantos años..., y sigues siendo la misma niña que acababa de cumplir los siete... Vuelves a sentir miedo y no sabes si es por lo que hay allí abajo, o por volver a verte como entonces...

13 mar. 2012

Cuenta atrás

Hoy me has llamado después de tanto, tanto tiempo... Querías volver a verme.

¡Por supuesto, cómo no!, te dije. Ya estabas en la puerta. Entraste, te invité a un café. 

9 mar. 2012

Hielo

Hielo. ¡Tanto frío! Y de la rosa ardiente, de ella, de la mujer que te amó..., has dejado el corazón helado.

4 mar. 2012

Teatro

No es la primera vez. Bueno, sí, es la primera vez que hay tanto público. Pero no importa, todo va a salir bien. Tan solo tengo que decir una frase, dar media vuelta y volver a salir del escenario. Tiene que salir todo bien. No: ¡va a salir todo bien! 

27 feb. 2012

El guardaespaldas

No era la primera vez. Sin embargo, aquella parecía ser la última. Atrapado, inmovilizado, malherido y con el láser de un arma dibujando un círculo rojo perfecto en su frente, el sonido del disparo se hizo tan corto... pero casi, casi eterno, y vio pasar ante su ojos su infancia, sus hijos, su nieta (a la que aún no había podido conocer), las noches solitarias, las compañías intermitentes que no llenaron su vida y lo hicieron volver a aquello... y su gata... La última imagen fue una lágrima en los ojos de ella.

20 feb. 2012

La plaza Irlanda

Cuando vivíamos en Caballito, en la avenida Gaona, algunas veces íbamos a la plaza Irlanda, a comer pizza en "El Ombú". Recuerdo aquellas pizzas como las más sabrosas que he comido nunca. La pizzería siempre estaba llena y había que esperar para poder tener mesa, pero valía la pena. Era una de las pocas veces que nos dejaban tomar coca-cola o pepsi con la comida. Y aunque el pedido tardase y los refrescos se acabasen antes de verla llegar, aquella pizza tan rica, con la mozzarela cayendo por todos lados, bien se merecía el tiempo de espera y más. No íbamos muchas veces, pero cuando lo hacíamos, era mejor que cualquier día de fiesta.

14 feb. 2012

Ibas a comerte el mundo

Ibas a comerte el mundo y, a la primera media vuelta, el mundo quiso engullirte a ti. Y no: eso sí que no lo ibas a permitir.

9 feb. 2012

Jaque mate

Como quien no puede creerlo
Y sin dejar de mirar
Al rostro enmascarado
Acercando la mano
Intentando llegar
Al fondo de una verdad
Que no creíste realidad

5 feb. 2012

Los ojos cerrados

Como una espada de Damocles pesaba sobre mi la posibilidad de perder el hijo que esperaba, o la vida misma en el embarazo, si continuaba adelante. Eran los augurios que el ginecólogo acababa de formular. Sus palabras, escuchadas por alguien que no entendiese muy bien de qué iba el asunto, podían verse como una solución al panorama tan grave que se empeñaba en describir. Pero yo sabía muy bien lo que aquello significaba, y me negué en redondo a lo que me estaba proponiendo. A pesar de sus palabras y de lo que pudiese ocurrir, yo iba a seguir adelante. Sin embargo, no podía continuar con las visitas, sabía que él volvería a repetirme que lo hiciera, así que decidí cambiar de especialista.

31 ene. 2012

26 ene. 2012

Lloviendo

Llueve.

- Menos mal – se dijo. Sabía que la lluvia surtía en él un efecto de bálsamo apaciguador y era lo que más necesitaba en aquellos momentos.

20 ene. 2012

Fauna entre los cristales

Se esmeró como nunca para preparar la cena en su apartamento, cena para dos. Daniel había pasado la mañana del sábado limpiando y ordenando porque tenía todo patas arriba y quería causarle una buena impresión. Su trabajo le había costado, pero había conseguido robarle la novia a su colega Ricardo, y se sentía como nunca ahora que la veía enamorada. Aquella cena sería el principio de una vida nueva, estaba convencido, así que puso la música bien alta para que nada le entretuviese mientras terminaba de dar los últimos toques a la vieira, al besugo al horno, al pastel de manzana (recetas de la abuela) y mientras preparaba la mesa (mantelería bordada de Camariñas, cerámica de Sargadelos, cristalería de Bohemia, cubertería Cruz de Malta: lo mejorcito que guardaba de su madre para una ocasión especial). Un Alvariño seguro que iría bien, a pesar de que sabía que Anna apenas lo probaría; él le enseñaría cosas buenas...  Se vistió con su traje nuevo, encendió las velas un par de minutos antes de las nueve, cambió el cd por uno más romántico, bajó el volumen y comenzó la espera. Ella siempre tan puntual, no tardará, se dijo.

15 ene. 2012

Claudia Schiffer

Como si estar ingresada nuevamente en el hospital fuese un pasatiempo más, o no algo suficiente para merecer un poco de tranquilidad y paz, aquella estancia (frecuente en mi situación) se estaba convirtiendo en toda una odisea. Había llegado tras otro susto, los ya conocidos síntomas que me provoca la angina de pecho, y que me habían cortado de raíz el viajecito que estaba realizando. Quizá el verano en que los incendios forestales parecían seguirme allá a dónde iba, y, por si aquello fuera poco, al salir de allí siguieron tras mis pasos. Mejor que lo olvide...

9 ene. 2012

Sin dedal

Mamá tenía una vieja máquina de coser. Ni recuerdo cómo era. Sólo sé que era vieja, muy, muy vieja, tanto... que mi papá decidió comprarle una por su cumpleaños, cuando vivíamos en la casa de Virreyes. Porque mi mamá no había aprendido costura, pero cosía muy bien. Así que, unos días antes del cumple, papá nos llevó a las tres a una enorme tienda en que vendían máquinas y los muebles de las máquinas. Le compró una Singer de color crema, muy bonita. Mi hermana y yo elegimos el mueble: el más bonito de todos, el que en vez de dos cajones (uno a cada lado) tenía cuatro. El día indicado se la trajeron y le habían puesto un enorme lazo de regalo.

5 ene. 2012

En el fútbol


Todavía trabajaban en el Bar Azul, pero creo que yo ya había nacido. La verdad es que no puedo acordarme: debía ser aún un bebé...

Una tarde, José, el Pelado, pidió permiso para ir al fútbol. Había conseguido una entrada para ver al Boca y al River y no se lo quería perder. Y allá se fue...

1 ene. 2012

Tecleando


De vez en cuando íbamos a visitar a otros familiares. Vamos a ver a los primos tal y cual... La verdad es que una acababa perdiéndose entre las ramas de tan extenso árbol genealógico, pero lo que importaba era ir de paseo y divertirse. ¿No te acuerdas de la tía y los primos?, por supuesto que no me acordaba. Seguramente ellos me habían visto a mi por última vez cuando estaba aprendiendo a caminar ¿cómo me iba a acordar yo de ellos ahora que ya iba al colegio?

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