24 jul. 2011

Tiempos verbales

Era un hombre bueno, trabajador, atractivo. Se enamoró, pero no fue correspondido y decidió emigrar. Ya en su madurez regresó, montó su negocio, compró su piso; le faltaba compañía y para su familia más directa ninguna de las "elegidas" era la indicada. Pasaron más años...


Era una mujer alegre, madura, soltera y madre que no daba encontrado su príncipe azul.

Sus caminos se cruzaron. El amor volvió a nacer en él y a esa edad poco le importó lo demás; se casó en secreto con ella y el mismo día nos la presentó. Sus hermanos la conocieron más tarde.



Casi veinte años juntos debía ser prueba suficiente para borrar cualquier reticencia.

Fui al hospital a verle; moribundo, me reconoció, aunque apenas podía hablar. Ella llegó después; "a pesar de todo..., él fué muy bueno conmigo..."

En la sala de espera aguardaba mi primo Luis, el mayor de la generación, viudo desde hace unos años y muy celoso guardián de su intimidad. El morbo puede más que muchos y le interrogaban sobre su vida privada.

En la habitación del enfermo, como si allí no hubiera nadie más que nosotras dos, de repente: "¿tu primo vive solo?; se le ve muy bien..." Algo no cuadraba en aquella escena: su marido presente y consciente aún. No sé, me pareció una situación extraña. Salí de allí y entró Luis. Ni cinco minutos; vino y me dijo: "¡vamos!". Durante el trayecto en coche me contó "un saludo y después sentenció que ella es como había sido mi mujer, y que yo soy como...¿había sido su marido?"

Los tiempos verbales parecían estar confundidos.

Hemos vuelto al hospital. Yo, que le conocí desde muy niña, sabía del amor que le unió a ella; "morir al lado de mi amor" era su canción favorita y cuando iba a visitarle él solía tararearla. Me quedé en la sala de espera recordando; Luis entró en la habitación. Ella hablaba en voz alta, como despreocupada. Minutos después, Luis salió demasiado alterado y en su mirada supimos que había llegado el final. Detrás salió ella, sonriente, tranquila...


En la cafetería del hospital hay poca gente ¿Irás al entierro?, le pregunto. "No". Se hace un extraño silencio y empiezo a recomponer las piezas del puzzle. "Tenías razón, algo raro pasaba y era lo que parecía..."; sigo callada. “Cuando se conocieron venían a veces por casa; ya entonces me di cuenta de cómo es". Silencio. “Estoy seguro de que cualquier día me llama..."

En mi mente suenan frases de la canción:

"Si tengo que morir,
querré que estés allí.

Sé que tanto amor,
me ayudará a descender al más allá.

(...)

A la hora del final,
sólo quiero tu mirar,
con tu perfume alrededor,
morir al lado de mi amor.
Me dormiré mirándote...."*


Era un hombre bueno que se durmió mirándola.
Es una mujer alegre, madura, viuda y madre que sigue buscando ¿su príncipe azul?




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*Tema de Demis Roussos "Morir al lado de mi amor" : http://www.youtube.com/watch?v=ljiduLNEiqg


20 comentarios:

  1. Hola a todos/as, queridos amigos.

    Quiero agradecer tantas visitas, comentarios, los ánimos que mucha gente me transmite..., y la aceptación que mis pequeños relatos está teniendo. Gracias a todos.

    Hoy os presento un recreación sobre un tema real y jugando, como me gusta, con variaciones que podrían ser o no ser tan reales. Y juego también con algo que va muy dentro de mí, la música.

    Dedicado a Luis, que sé que no lo va a leer porque internet no es lo suyo, pero que sabrá de este post como sabe de lo que hay de cierto o lo que no en esta pequeña historia.


    Y os sigo leyendo en vuestros blogs después de un par de días de reposo obligatorio (el juego que Doña Salud se las trae conmigo).

    Por cierto, quienes han leído los comentarios del post anterior y en respuesta a Lou, no existen tres personalidades, sino tres blogs diferentes. Uno es éste, los otros dos:

    Negro Satén http://fotoscdnegrosaten.blogspot.com/

    y

    ¡¡A que no funciona!!
    http://aquenofunciona.blogspot.com/ , éste , a medias con mi querido amigo Draco.


    Un abrazo para todos.


    Biquiños.


    Carmen.

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  2. a veces pasar tanto tiempo con otra persona es un desperdicio. un beso.

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  3. Carmen, tú eres Diavola??? Te puedes creer que no me había dado cuenta? ainsss qué mal estoy...

    Por cierto, somos tocayas, que lo sepas jajajaja.

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  4. Hola Kassio, me has pillado por aquí de milagro, me iba al otro blog.

    Sí, por supuesto. Nunca lo he negado. En internet enpecé con otros nicks que pocos recuerdan, tú ni los conocerás. Cuando empecé a escribir, lo hice con mi nombre; tuve algunos problemas, mejor los olvido, y pasé a uno que había utilizado antes: Noitedelúa; de ahí nació "Mentiras de Lúa" (ya no existe), y poco después Carina DIAVOLA para subir a otro blog mis videos de youtube, que allí siguen. C.D., son mis iniciales y las de Carina. Nunca he negado nada de ésto, al contrario, siempre ha estado en mis blogs y quienes me conocen bien lo saben.

    ¡Biquiños, tocaya!

    Draco, a tí ya te comentaré..., que sé que no te enfadas. Voy para allá...

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  5. Me gusta las historias de gente tan cercana, como podría ser de nuestra familia, amigos, o algún vecino... y el amor y las ganas de un amor hasta los últimos días, es algo que todos queremos.

    Me gusto!

    Un abrazo Carmen.

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  6. Carmen:
    Aquí estoy devolviéndote la visita y me encuentro con una excelente historia. Cada historia tiene mucho de real codimentada apenas con algo de ficción -o viceversa- como la vida misma... Me encantó conocerte y de a poco también iré leyendo lo anterior para ponerme al día. Un beso grande y felicitaciones !!!!

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  7. Si, las ganas de un amor hasta lo últimos días.

    Yo quiero amar siempre Carmen.

    Excelente narración, cada vez me gusta más.

    Es muy muy bueno lo que nos das.

    Salud!

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  8. Historias cercanas que nos llevan a otras historias aún más cercanas, porque la magia de las letras es hacernos "viajar". Una historia esta cargada de emociones contenidas, muy intensa. Me acordé de una canción de Pablo Milanés..

    Saludos

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  9. Carmen, es un placer leerte.
    Si podés leer en Mi vida bien vivida, en mi blog, te encontrarás con un caso real, de una paciente mia. En verdad cuando uno está por partir, lo único que deseas ver es los ojos de quien amás. Nada más se cruza por la cabeza, solo esos ojos.
    Gracias por este regalo y no abandones nunca tus escritos que son maravillosos
    Sil

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  10. Inquietante hª, pero no por ello menos cierta...

    Un abrazo.

    Pd: mañana es el cumple de Atis, espero verte por la gatera para celebrarlo ;)

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  11. Una historia que no te deja indiferente, el tuvo la muerte soñada, ¿pero y ella?
    Un beso.

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  12. Hola Carmen, me confundí un poco con la historia, quizá es que es domingo feliz y ando un poco adormilada.
    Pero me gusta leer historias que combinan hechos reales con el agregado que el autor le da.

    saludos Carmen:)

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  13. La naturaleza humana siempre será un misterio, aunque para ello hay escritoras como tú para "corregir, ampliar, suprimir o alterar" algunos aspectos y dar más formulación fabular al lector para comprenderla. Un abrazo gigante.

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  14. Está bien que no se distinga lo real de lo ficticio, ¿para qué?, me pregunto, si lo bueno es el relato y lo que él deja.
    Me gusta cómo este espacio va tomando vida propia, cómo se va delineando sobre el fondo de otros espacios no tan interesantes.
    Besos

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  15. Una historia en la vida cotidiana del amor, lo has escrito muy bien,
    un placer pasar por tu casa.
    feliz semana.

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  16. Esos secretos y mentiras cotidianos, incluso a la vera misma de la muerte, con tan contención y sabiduría contados. Excelente.
    Saludos blogueros

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  17. Murió contento y eso es lo que hay que rescatar.


    Un beso.

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  18. Espero que Doña Salud haya vuelto de vacaciones y no las coja mas.
    Me encanta tu forma de escribir, Carmen.
    Un saludo

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  19. la cosa del amor suele resultar bastante terrible (por lo menos para mí), el primer trago dulce y tarde o temprano sienta como el veneno

    besos,

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  20. Conque facilidad te salen las palabras, haciendo muy amena su lectura.
    Decidido.tendrás en mi un asiduo lector que seguirá tus entradas. Saludos

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